Esta semana es el turno de:
Es el único hijo de Vernon y Petunia Dursley, y sobrino de Marjorie Dursley y Lily Evans. Su nombre procede de un pueblo cercano en el que vivió J. K. Rowling.
Descrito como un gran chico rubio, Dudley ha sido mimado desde que nació, obteniendo montañas de regalos por su cumpleaños y por Navidades y entonces tirándolos porque quería más, teniendo ocupadas dos habitaciones de su casa sólo para juguetes que no usa. Da la sensación de ser un niño mimado y caprichoso, cuando la disgustada profesora McGonagall le contaba a Dumbledore cómo le había visto patalear a su madre y chillar por caramelos.
Un chico rudo, problemático y egoísta, Dudley es un personaje bastante desagradable, sin embargo él sabe ser educado cuando le interesa causar buena impresión (como cuando personas relacionadas con los negocios de su padre van a cenar a su casa). Se puede deducir que él y Harry fueron a una guardería juntos en Surrey, donde Dudley y su pandilla mandaban en la escuela, y donde el resto de estudiantes rechazaban a Harry, ya que sabían que Dudley lo odiaba.
Cada año que pasa Dudley es mimado cada vez más por sus padres, que curiosamente olvidan su sobrepeso y sus malas notas (En el primer libro, Harry lo describe como "un cerdo con peluca" y al principio del cuarto decía que "había alcanzado el tamaño y el peso de una ballena asesina joven"). Durante toda su infancia juntos, Dudley aprovecharía cualquier oportunidad para humillar y atormentar a su primo. Al contrario que su primo, sin embargo, Dudley no tiene otra habilidad a parte de su brutalidad.
El mismo año en que Harry empieza en Hogwarts, Dudley fue apuntado a la antigua escuela de su padre, Smeltings. Smeltings es una escuela privada de absurdas tradiciones.